domingo, 17 de marzo de 2013

El invierno del mundo




Me estoy leyendo esta segunda parte de la trilogía de Kent Follet y me ha venido que ni al pelo, porque la siembra de todo lo que he plantado, debe hacerse al finalizar la ultima helada. Me he precipite, ya que quedaba el ultimo temporal de este invierno particular que estamos viviendo. Que no será tan mundial como el de este afamado autor, pero, coño, ya es hora de que llegue un poco de calorcito primaveral… Más que nada para apoyar a mis pequeños brotecillos.

En cualquier caso, a pesar de los fríos, mis plantas siguen creciendo poquito a poquito. Las zanahorias, ya están asomando en toda la superficie donde las planté. El año pasado me esmeré en hacer unas filas y me salieron todas ordenaditas… Pero no dieron fruto. Esta vez, lo he hecho siguiendo el más absoluto caos. Espero que brotando en libertad, me salga alguna zanahoria digna.

Las cebollas están comenzando a asomar con bastante fortaleza. Es la primera vez que las siembro, así que ya veremos que sale. He seguido el mismo esquema que para las zanahorias… ninguno. Espero poder enriquecer más de una ensalada con estas sabrosas cebollitas.

Los tomates también han comenzado a asomar. Se ve que en esta maceta se me fue la mano, ya que se recomienda sembrar tres semillas por macetilla… En fin, habrá que clarear y dejar el brote más robusto… pero eso será otro día.

Nota mental: Pasa de la berenjenas, cabezón!!! Que no salen o no lo haces bien… Qué cruz tengo con ellas… Por mucho mimo que ponga en ellas… No hay tutía… no sale nada. Aunque todavía no me rindo y esperare paciente haber si brota algo…

miércoles, 6 de marzo de 2013

Brotes verdes



Comienzan a salir los primeros brotes verdes. Las espinacas y el perejil comienzan a asomar tímidamente, mientras que el cilantro que sobrevivió de la temporada pasada, va tomando cuerpo. La verdad es que este balcón es mucho más castigado que el anterior; esta a la intemperie y el viento y la lluvia azotan sobremanera. Ver el limonero, da pena. Ni os enseño foto, por pudor.

Pero no hay que desistir, así que he sembrado en el mininvernadero las semillas de tomate y… Berenjenas!!!! A pesar de que el año pasado las berenjenas no fructificaron, lo volveré a intentar. Las macetillas de turba, son reutilizadas de la temporada anterior, ya que al trasplantarlas, las saque de la maceta, cuando debía haberlo plantado tal cual. Al menos eso dicen los libros. Que son los mismo que el al año pasado. Os los linko por siinteresa.

La verdad es que este año voy más confiado, espero no cagarla…

sábado, 16 de febrero de 2013

Reiniciando huerto



Tras la mudanza y ya una vez situados, y pasado el temporal que hemos tenido, me he puesto de nuevo con el huerto del balcón. Si bien con el cambio de casa hemos ganado en muchas cosas, el balcón  no es una de ellas. El nuevo huerto se tendrá que amoldar a las nuevas dimensiones del balconcito. Pero ya esta, más o menos, redistribuido y, de hecho, ayer ya comencé con la siembra.

Comencemos por las espinacas, que se siembran ahora para recolectarlas al finalizar la primavera. Las plantas hay que espaciarlas unos 15 cm, por lo que espero que tras clarearlas me sobrevivan un par. Las he plantado en la maceta junto al cilantro, que ha sobrevivido desde el año pasado sin muchos cuidados y perejil que he sembrado a la vez que las espinacas.

Otra novedad que voy a introducir este año son las cebollas. Al parecer no reviste de gran dificultad y son resistentes al viento, que en el nuevo balcón casca de lo lindo. Con espaciarlas 10 cm, es suficiente por lo que espero tener media docenita. Las cebollas las he sembrado en la maceta grande, y en el otro lado he sembrado zanahorias. Uno de mis fracasos del año pasado. Yo creo que las sembré tarde y con los calores se me chamuscaron. A ver si esta vez consigo algo digno.

Tanto las cebollas como las zanahorias se recolectan a los tres meses, con lo que me coincidirá con el trasplantado de los tomates que sembrare en el mininvernadero el mes que viene. Otra de las asignaturas pendientes de la anterior experiencia son las lechugas, que abordare cuando recolecte las espinacas.

domingo, 26 de agosto de 2012

Guerra quimica

Desgraciados los hombres que tienen todas las ideas claras.

Esta frase atribuida a Pasteur describe a la perfección mis sensaciones a la hora de utilizar productos químicos para erradicar la plaga de la famosa mosca blanca de mis tomateras. No tengo muy claras las ideas a este respecto. Tampoco cualquier producto químico me ha servido. De hecho, yendo a la definición de productos químicos de wikipedia (que ya me corregirá Su, si eso); se entiende por toda sustancia, sola o en forma de mezcla o preparación, ya sea fabricada u obtenida de la naturaleza, excluidos los organismos vivos. Deduzco de ello, que incluso mis mezclas caseras de ajos picados macerados durante días y mezclados en ciertas proporciones con agua, que use a los inicios de esta guerra, también eran productos químicos. Es más, mis mezclas no tuvieron ningún control ni testeo, que los que posteriormente he comprado, si habrán pasado.

En cualquier caso, compre en una tienda de semillas un producto químico del que estaba garantizada su eficacia... no en mis tomateras. Así que me fui a la floristería de mi barrio y le pedí un insecticida para plantas. Me recomendó uno ecológico que era muy eficiente y que seguro que me valdría... Pues va a ser que no. Finalmente me fui al super y compre el producto “preziorik bajuena” que había de oferta en la sección de “hogar y plantas”... Oye, mano de santo. Y en el etiquetado dice ser ecológico... No soy muy creyente en estos textos. Lo importante es que funciona aunque entre unos y otros productos, habría que añadir en el debe del balance de gastos del huerto, otros 30€.


La cosa es que una vez quitadas la hojas y ramas que la moscas blancas se cepillaron, los tomates siguen creciendo, serán una docena y ya he visto que hay conatos de capullos de flores que podrán convertirse en nuevos tomates para septiembre... La cosa pinta bien!!!

jueves, 26 de julio de 2012

Esto es la guerra


En esta aventura, las alegrías y las penas vienen de la mano.

Si hace unos días estaba emocionado por la parición del primer tomate del huerto, ahora estoy inmerso en plena ofensiva contra una plaga que me ha aparecido; la temida mosca blanca. Unos insectos del orden hemípteros que se desarrollan por huevos, ¡que manda cojones!

Son pequeñas moscas blancas de 3 milímetros que, al igual que pulgones y cochinillas, clavan un pico en las hojas y chupan la savia. Les favorecen las temperaturas altas y el ambiente húmedo, por eso se da más en verano. Claramente en mi balcón en esta época, tienen las mejores condiciones por eso han comenzado su ofensiva precisamente ahora. Pero la cosa no acaba ahí, si no detengo este ataque acabaran recubriendo las tomateras con una sustancia pegajosa y brillante que es la melaza que excretan los propios insectos. Además sobre esta melaza se asienta el hongo llamado negrilla. La llevo clara…

Pero esto es la guerra, y no me voy a quedar de brazos cruzados. Por la red he encontrado un mejunje que parece podría resultar, aunque no sé si dispongo de todos los medios. Utilizando una cabeza de ajo y cinco gramos de orégano que se molerán por separado en sendos envases. Se dejan macerar durante tres días. Se cuela, se mezclan ambos productos en la mochila de sulfatar y se completa de agua. Yo mochila de sulfatar no tengo pero me apañaré.

Por ahora estoy utilizando esa mezcla con tan solo un día de maceración, mientras en otros recipientes tengo el preparado que lleva ya su segundo día de maceración. Hay también unas tiras adhesivas, que al parecer se colocan en la planta que atraen a los bichos que se quedan pegados. No he encontrado estas tiras, pero estoy en ello.

Desde aquí, mi más sincero reconocimiento a los baserritarras que se dedican a este menester como su medio de vida. Yo por ahora sigo en pie de guerra, pero ya empiezo a no sentir las piernas… Coronel Triumaaaaaan!!!!

martes, 24 de julio de 2012

El primer tomate


Siempre esa primera vez de algo, tiene su aquel.

Hoy tengo el placer de presentar en público mi primer conato de tomate. Lo encontré ayer y me dio un vuelco el corazón… Sera un pájaro, será un avión… Es supertomato!!! Ahí está, vede pequeño, apenas ocupa la yema del dedo, pero ya apunta maneras, se ve que tiene forma de tomate, no como con la lechuga, este parece que me ha salido estándar.

Ya os enseñé que las tomateras tenían vida propia, están desbocadas, sobre todo la más grande, que por cierto, no es la que ha alumbrado este tomatillo. Voy a tener que replantearme mi política de tutoración con morunos. Porque para esta tomatera no me está funcionando. Esta como echada para adelante, que está bien que tenga iniciativa, pero es que mi balcón tiene sus límites, y no parece importarle. Además como a unos 20 cm de altura, hace un quiebro y se sale todavía más hacia el abismo de la jardinera. 

Si que podría ser que fuera algo egoísta, porque con lo que ha crecido hace sombra al resto de hortalizas de su alrededor. En este caso, las zanahorias se me están quedando mustias. En teoría debería de ser ya momento de recolectar, pero he escarbado un poco y no aparece nada que tenga forma de zanahoria y los hierbajos que salían antes, lozanos y verdes, verdes, ahora están apagados, la mitad han desaparecido y los que quedan están mustios. No sé si saldrán adelante. Hoy he cambiado la orientación de la jardinera para que les de él solecillo.

miércoles, 18 de julio de 2012

Los tomates han florecido


La esperanza es un árbol en flor que se balancea dulcemente al soplo de las ilusiones.

Estamos ilusionados porque pinta bien esta fase del huerto. La fase en la que florecen las plantas, previo paso a que los frutos comiencen a crecer y crecer y… zas… Al plato!! O eso esperamos…

Por ahora, como veis la tomatera más grande esta por los 70cm de altura y ya tengo como una docena de flores entre las tres tomateras. No todas las flores producen frutos, según he leído, pero sí que es el paso previo para ello. Deben secarse y cuando la flor caiga quedara el fruto. Vamos que la cosa funciona como con el limonero. Aunque espero que no me pase como con este que los pájaros me atacaron. Si tengo que poner la malla también en estas macetas, voy a tener que blindar todo el balcón.
La verdad es que conforme van creciendo las plantas nuestro balconcito se hace más txiki. Tampoco es que fuera el balcón de nuestra vida, pero ahora ya está copado por este pequeño huerto que comencé en Abril. Una experiencia que recomiendo. Tampoco es que sea necesario invertir mucho tiempo en él y es muy ilusionante.